La silla eléctrica
El Torneo Apertura 2004 se llevó a 10 técnicos en tan sólo 6 meses, cifra récord de los últimos años. Desde hace varios años que en el campeonato local, cuando un equipo no anda bien, el primero que sufre las consecuencias es el técnico. Los dirigentes prefieren cambiar una persona que tener que modoficar todo el plantel.
Lo que llama la atención es que hay técnicos que nunca llegan a recibir el total apoyo de la CD, situación inexplicable cuando uno se pregunta para que lo trajeron. Esa situación fue la que sufrieron Víctor Púa en Central, Gorosito en San Lorenzo y Bertoni en Independiente. Lo sosorprendente es que el uruguayo en Rosario sólo duró 2 fechas y pipo en Boedo permaneció 3.
En Racing, Fillol contaba con el apoyo de todos hasta que perdió 5 partidos consecutivos-entre ellos Boca, River e Independiente-. Consecuencia casi lógica en nuestro fútbol: Marín le pidió que renuncie. En Olimpo J.J.López llegó con el apoyo de todo Bahía Blanca pero la sucesión de malos resultados y el apremio del descenso llevaron a los dirigentes a tener que solicitarle la renuncia. Con Sergio Batista en Argentinos sucedió algo similar, porque pese a no contar con el apoyo de todos, el checho había logrado el ascenso lo que daba un poco de respiro. Pero nuevamente los malos resultados hicieron que tenga que dejar el cargo.
Una de las renuncias que más sorpendió fue la de Miguel Brindisi luego de ser derrotado por River, ya que Boca no estaba tan mal y miguelito era querido por casi todos los hinchas. También sorprendió que Vélez, pese a su buena campaña, le comunicara a Fanesi que luego del final del torneo no contimuaría en su cargo.
Por último quedan los ascendidos. En Huracán de Tres Arroyos, pese a que todo el mundo le pidió que continúe en su cargo, Anzarda prefirió dar un paso al costado. Algo similar ocurrió en Córdoba con Rivoira, donde los jugadores e hinchas le rogaron que continúe, pero el chulo no aguantó más y se fue.
La pregunta es: ¿Quién será el primer técnico en irse en el Clausura?
